Remedios Sánchez nació en 1957 en Dormeá (A Coruña), en el seno de una familia numerosa, y emigró a Barcelona a los 15 años. Estuvo casada, pero su ludopatía terminó con la relación. Poco antes de cometer su primer asesinato, trabajaba en un bar-restaurante de la calle Balmes, el Cebreiro, y tenía graves problemas económicos debido a su adicción al juego. - Fuente
Remedios Sánchez formaba parte de una familia de once hermanos y abandonó la aldea de San Cristovo de Dormeá, en Boimorto, cuando tenía 16 años. Se trasladó a Barcelona, se casó y tuvo dos hijos gemelos. Encontró trabajo como cocinera, pero tenía un grave problema: «las máquinas tragaperras y el bingo eran su refugio», así lo indicaban las publicaciones realizadas por La Voz tras su detención en el 2006. De hecho, poco antes de cometer el primero de los tres asesinatos, la Reme ya tenía importantes problemas económicos derivados de su ludopatía. - Fuente
Pudo ser el crimen perfecto. Durante unas horas, la muerte de C. G. V., una coruñesa de 91 años, se registró el pasado 3 de octubre como un fallecimiento natural. Aparentemente, una caída fortuita en el baño de una persona mayor que vivía sola. Pero una serie de indicios hicieron saltar las alarmas y terminaron con Remedios Sánchez (Boimorto, 1957), una asesina en serie condenada en el 2008, como presunta autora del ataque que acabó con su vida.
La víctima residía desde hacía años en su vivienda de la avenida de Monelos. Los vecinos que la conocían señalaron que era «una mujer discreta, muy buena, y de trato amable. Muy prudente con las visitas que recibía». De hecho, precisaron que «siempre se aseguraba de quién llamaba a su puerta». Hasta hace poco. «Últimamente varias personas vimos que la acompañaba en algunas ocasiones una mujer que no era del barrio. Nos sorprendió por cómo solía ser ella de reservada», sostuvo una residente cercana. La investigación del 091 tendrá que aclarar ahora cómo y cuándo se conocieron Remedios y C. G y si el móvil del crimen fue económico, como ya sucedió en los anteriores asesinatos.
La primera valoración médica no detectó signos de violencia, pero unas grabaciones en las que se ve a una desconocida en la casa en el día de los hechos dieron un giro en el caso. Ante esta nueva información, el Juzgado de Instrucción número 6 de A Coruña, en funciones de guardia, ordenó detener el velatorio y practicar una autopsia judicial. Los forenses descubrieron lesiones compatibles con una muerte violenta por asfixia y fracturas costales. En paralelo, la policía científica analizó las imágenes y logró identificar a la mujer que aparecía en las grabaciones como Remedios Sánchez, que se encuentra interna en la cárcel de Teixeiro. También se halló una huella coincidente en el domicilio.
Fuentes judiciales y penitenciarias confirman que la mujer, identificada como Remedios Sánchez (Boimorto, 1957), disfrutaba de un permiso ordinario de varios días concedido tras años de cumplimiento de condena y buena conducta. Cumplía penas que sumaban más de 140 años de prisión por tres asesinatos consumados y varios intentos cometidos en el verano del 2006 en Barcelona, aunque la legislación vigente establece un límite efectivo de cumplimiento de 25 a 30 años. -
Detención y nuevo ingreso en prisión
Remedios fue detenida el 8 de octubre dentro de la propia prisión de Teixeiro, adonde había regresado tras su permiso. La investigación, bajo secreto de sumario, está dirigida por el Juzgado de Instrucción 6 de A Coruña. A la reclusa se le imputan los delitos de allanamiento de morada y asesinato.
Fuentes penitenciarias confirman que la mujer había disfrutado ya de varios permisos en los últimos meses, tras un largo período sin sanciones y con evaluación psicológica favorable. «Cumplía los requisitos legales para obtener permisos, aunque su historial es muy grave», señalan desde el centro. La junta de tratamiento aprobó las salidas, como permite la ley para los internos en segundo grado con buena conducta. La delegación del Gobierno, por su parte, declinó hacer declaraciones sobre este caso tras se consultada por La Voz de Galicia.
El Juzgado mantiene el secreto de sumario y la Policía Nacional continúa recabando pruebas sobre los movimientos de la detenida durante su estancia fuera de prisión. - Fuente



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